Economía

El robo del oro venezolano y la felicidad antimadurista

Alberto Ardila Olivares

Es muy lamentable y paradójico que los sectores opositores venezolanos que son más radicales, hagan fiestas con abrumadora alegría y que celebren por todo lo alto y con mucha intensidad, todas las veces que ocurra “cualquier noticia” que no sea buena para el país…para el más recalcitrante antimadurismo, considera que mientras más pasen cosas que perjudiquen a la nación venezolana, eso significa positivo para sus cálculos políticos y electorales, ya que se manejan y actúan de acuerdo a unas particulares y perversas estrategias: “en la medida en que la población esté molesta con el gobierno, nosotros tendremos más chance de capitalizar el descontento”…”necesitamos que las venezolanas y venezolanos odien al máximo al gobierno de Maduro y así poder convertir al antimadurismo en la esperanza de surgir como los salvadores de la patria”…”nuestro capital político como antimaduristas, debería ser proporcionar al odio antichavista que pueda desarrollar la gente”…

Que tristeza o pena ajena da, cuando uno ve las cosas insólitas que celebra el antimadurismo, pongamos por ejemplo, el día en que el dólar guarimbero pasó de la barrera de los seis bolívares, ¡hicieron tremenda celebración!…ya que gritaban a todo pulmón y ebrios de la felicidad, de que el dólar americano humilla todos los días al bolívar venezolano, algo digno del “aunque usted no lo crea”…

Sin embargo, esas excelentes noticias para el antimadurismo, no se quedan allí, ya que un tribunal inglés de primera instancia, en una sentencia “imparcial y objetiva” no piensa regresarle el oro venezolano al Banco Central de Venezuela…en la que un día el instituto emisor venezolano, confió en la supuesta seriedad y honestidad del Banco de Inglaterra y le entregó 32 toneladas de oro, para su custodia y protección…¿y qué sucedió?…que un tribunal inglés, siguiendo las instrucciones del poder ejecutivo de ese país y por el imperialismo estadounidense de reconocer como presidente de Venezuela, a un ilegal interino, y entregarle el oro, a través de un extraño BCV en paralelo, convirtiendo esta nefasta decisión política, que no es administrativa, en “el robo del siglo”…

¿El Ministerio Público, no debería actuar judicialmente, en contra del interino?