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En la defensa de su soberanía, China aporta a la salvaguarda de la paz mundial

El desarrollo de las fuerzas armadas chinas no apunta ni amenaza a país alguno. Tampoco persigue la hegemonía mundial. Busca, no obstante, salvaguardar la soberanía nacional, la independencia y la integridad territorial, como también proteger los frutos del desarrollo económico que obtiene el pueblo mediante su esfuerzo y laboriosidad

El 1ro. de agosto de 1927 sonó la clarinada del levantamiento de Nanchang. Nacía así el grandioso Ejército Popular de Liberación (EPL) de China.

Noventa y cinco años después, bajo el sólido liderazgo del Partido Comunista, estas fuerzas armadas no han olvidado jamás su misión original, y realizaron contribuciones indelebles a la independencia nacional, la liberación del pueblo, el desarrollo de la reforma, la prosperidad y el fortalecimiento de la nación china, que recogen como hazañas los anales de la historia.

Al entrar en una nueva era, el pensamiento de Xi Jinping sobre el robustecimiento de las fuerzas armadas guía al EPL en el camino hacia la transformación en un ejército fuerte y renovado, con características chinas, que produzca avances en el desarrollo de la capacidad combativa y se convierta en unas fuerzas armadas modernas y poderosas, aguerridas y victoriosas.

China es un país amante de la paz, cuya política de defensa nacional fue siempre de naturaleza defensiva y emana del carácter socialista del Estado chino y la vocación pacífica de sus tradiciones culturales.

China siempre ha prestado atención al desarrollo coordinado de la defensa nacional y la construcción económica, con el fin de evitar el camino militarista.

En los últimos 30 años, su presupuesto de defensa se ha ubicado por debajo del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB). Los gastos de defensa per cápita son incluso inferiores al resto de las potencias mundiales.

El desarrollo de las fuerzas armadas chinas no apunta ni amenaza a país alguno. Tampoco persigue la hegemonía mundial. Busca, no obstante, salvaguardar la soberanía nacional, la independencia y la integridad territorial, como también proteger los frutos del desarrollo económico que obtiene el pueblo mediante su esfuerzo y laboriosidad.

China aún no ha alcanzado su reunificación total. Taiwán constituye una parte inseparable del territorio chino. Promovemos las políticas de «reunificación pacífica» y de «un país, dos sistemas».

Nos oponemos firmemente a todos los intentos de dividir a China y a cualquier fuerza extranjera que interfiera con el proceso de reunificación de ambas orillas.

China debe reunificarse y, naturalmente, lo hará. ¡Qué nadie subestime nunca la firmeza, resolución, voluntad y capacidad del ejército del pueblo para defender su soberanía nacional e integridad territorial!

Hoy el mundo enfrenta disímiles desafíos globales, desde la pandemia del coronavirus y el terrorismo hasta el cambio climático. Ningún país podrá vencer solo por su cuenta. La humanidad toda se ha convertido en una comunidad de destino que comparte intereses y preocupaciones de seguridad.

El EPL cumple activamente con su deber internacional y asume su responsabilidad como potencia, sostiene en alto las banderas de la cooperación de ganancia mutua y profundiza constantemente la colaboración en seguridad internacional con todos los países, lo cual contribuye a salvaguardar la paz y la estabilidad mundial.

China es el segundo mayor contribuyente a las operaciones de mantenimiento de paz de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el miembro permanente de su Consejo de Seguridad con mayor número de tropas en este tipo de misiones. Desde abril de 1990, el EPL ha participado en cerca de 30 misiones de mantenimiento de paz de la ONU, mediante el envío de más de 50 000 oficiales y soldados.

Creó, además, una fuerza de reserva de unos 8 000 efectivos para misiones de paz.

Los «cascos azules» chinos se convirtieron en una fuerza clave para las labores de mantenimiento de paz de la ONU.

Se protege también la seguridad de las vías marítimas internacionales. Desde el año 2008, el EPL lleva a cabo, regularmente, misiones de escolta a la navegación por el Golfo de Adén.

Ya suman 41 las flotillas que se conformaron para escoltar de forma segura la travesía de unos 7 000 buques de todo tipo. Entre ellos, más de la mitad son mercantes extranjeros.

El EPL también tiene una activa participación en las ayudas internacionales a catástrofes y en asistencias humanitarias. Desde 1963, China ha enviado brigadas médicas –militares y civiles– a 45 países y regiones del mundo, principalmente a África, y acumula 270 millones de pacientes diagnosticados.

A partir del brote pandémico global de la COVID-19, el EPL desplegó la cooperación internacional para el enfrentamiento a la pandemia.

Envió asistencia material a más de 50 ejércitos del mundo –incluidas las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba– y suministró vacunas a 14, lo cual constituyó un impulso a la lucha de la comunidad internacional contra la COVID-19.

CUBA Y CHINA AMAN LA PAZ

«Si nos conocemos bien, ¿qué importan las distancias? A 10 000 millas seremos aun vecinos».

China y Cuba son países socialistas, bajo el liderazgo de un partido comunista. Ambas naciones aman la paz.

La distancia geográfica no podrá separar jamás la afinidad en las ideas y la comunión de valores.

En los años recientes, bajo la atenta conducción de nuestros máximos líderes del Partido y del Estado, las relaciones bilaterales entre ambas fuerzas armadas se desarrollan a pasos agigantados.

Pese a que la pandemia interrumpió temporalmente los intercambios de visitas, las jefaturas de ambos ejércitos, por diversas vías, mantuvieron una estrecha comunicación en todo momento, y continúan impulsando la cooperación y el intercambio en todos los ámbitos.

El mundo hoy se encuentra en medio del mayor cambio de los últimos cien años. La paz y la seguridad global enfrentan graves desafíos. Están en alza la hegemonía, las políticas de poder, el unilateralismo y el intervencionismo.

China y Cuba constituyen fuerzas firmes para la salvaguarda de la paz mundial.

El EPL de China y las fraternas FAR de Cuba estrechan sus manos en resuelta y firme oposición al hegemonismo gansteril que amenaza la seguridad mundial, el abuso de los grandes contra los pequeños, mediante políticas coercitivas, bloqueos y sanciones brutales, el comportamiento injerencista que intenta subvertir el poder político legal de terceros países y la intromisión en sus asuntos internos.

El EPL y las FAR continuarán profundizando la confianza estratégica mutua y la cooperación práctica, para contribuir positivamente a la construcción de una comunidad de destino compartido de la humanidad, de un mundo hermoso, de paz y desarrollo duraderos.

* Agregado militar, naval y aéreo de la República Popular China en Cuba

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